Ascensión Gómez nos explica su estrategia de inversión en elEconomista

“Mientras el tipo de depósito sea el -0,4%, cualquier rentabilidad superior es buena”

Ascensión Gómez, responsable de Renta Fija

En Trea AM se han vuelto más cautelosos con la cartera de sus fondos de renta fija, que se encuentran entre los mejores por rentabilidad en 2019, reduciendo su exposición a bonos ‘high yield’, deuda subordinada y mercados emergentes, aunque piensan que asumir riesgo en crédito sigue compensando a los inversores a largo plazo.

Los inversores de renta fija se han encontrado con un primer trimestre que nadie esperaba fuera a ser tan positivo en rentabilidad. A pesar de que los riesgos del mercado son los mismos que el año pasado, Ascensión Gómez, responsable de deuda de Trea AM, considera que sigue siendo interesante invertir en crédito con una mentalidad de largo plazo.

Los inversores conservadores se han encontrado con un comienzo de 2019 más positivo de lo esperado. ¿Deberían mantener la cautela de cara a los próximos meses?

Es verdad que hemos tenido un primer trimestre bueno, pero pienso que puede continuar. ¿Hay riesgos en el mercado? Sí, pero ya lo estamos gestionando y haciendo la cartera más conservadora, a medida que el tiempo pasa y los bonos van subiendo. Pero los inversores deberían tener calma y una perspectiva a medio plazo. Es un error tratar de gestionar la rentabilidad a nivel particular entrando y saliendo cuando creen que son los momentos adecuados, porque generalmente se equivocan y hacen daño al fondo. Entran cuando la rentabilidad del fondo es más alta e inyectan un montón de liquidez al fondo. Y salen cuando ven pérdidas y la rentabilidad de los bonos está bajísima y obligan a vender materializando pérdidas. Los movimientos de los inversores finales acentúan las olas de los mercados y perjudican la gestión del fondo.

Los bancos centrales han rebajado las expectativas de normalización de tipos. ¿Cómo puede influir en los activos de deuda?

La expectativa de subida de tipos en Europa se ha aplazado hasta 2020. Por tanto, los tipos van a estar bajos. En los fondos que invierten en deuda pública hay poco riesgo de que los precios de los bonos caigan, aunque puede haber algún factor de riesgo que lo desencadene. El crédito paga más pero tiene un factor también de más riesgo, porque no solo depende del riesgo país sino de los spreads de crédito. Y eso es lo que pasó con la renta fija el año pasado. Los spreads se ampliaron porque se empezaron a tener en cuenta el Brexit, la ralentización global, la desaceleración de China, la guerra comercial de Estados Unidos… Y cosas puntuales de algunos sectores, como el del automóvil, afectado por la introducción del coche eléctrico. Cambios de regulación en otros sectores. Nosotros vemos que tiene sentido estar en crédito porque ahora un bono a cinco años básicamente toda la rentabilidad que ofrece es por los spreads de crédito. Más que riesgo deberíamos hablar de volatilidad.

¿La inversión de la curva de tipos es un fenómeno momentáneo o anticipa una recesión?

Los analistas macro tienen a veces una visión a muy corto plazo, de semanas y meses, y pasan de hablar de crecimientos potenciales a recesión, sin ningún problema. Y me parece absurdo. Es verdad que está habiendo una desaceleración en EEUU, pero está creciendo de momento por encima de su potencial. La Fed ha dado mensajes muy cambiantes: en septiembre hablaba de tipos de equilibrio por encima del 3 por ciento y ahora dice que no habrá más subidas, que dejará de reducir el balance. Me parece equivocado el mensaje de septiembre y el de ahora. Es absurdo. La parte larga de la curva reflejaría esa recesión, pero yo no la veo. Pero hay mucha volatilidad en los mercados y se exageran los movimientos.

¿Cuál es la estrategia del fondo ‘Trea Cajamar’ para los próximos meses?

Vamos buscando, como siempre, emisiones penalizadas que tengan valor, con una visión oportunista. Nuestra cartera tiene una parte de deuda pública que sirva de colchón, pero hay que ser conscientes de que no paga nada. Para conseguir rentabilidades positivas en este entorno hay que estar en crédito, analizando muy en detalle todos los activos que tenemos en cartera. Tenemos que asumir una cierta volatilidad en el precio de los bonos porque terminan pagando. Y conseguimos que la TIR de la cartera sea interesante, cercana al 2 por ciento. Sí que es cierto que en las últimas semanas, con el repunte de rentabilidades, hemos bajado riesgo, tanto en high yield, mercados emergentes como deuda subordinada. Todo tiene riesgo, incluso lo que pensamos que no lo tiene. El Bund al -0,05 por ciento también.

¿Descartan algún sector?

No, no descartamos ninguno. Incluso algunos que han podido estar penalizados como el automovilístico. Por eso, si los bonos han llegado a niveles atractivos entramos aunque las perspectivas del sector no sean gran cosa. No tiene sentido el nivel al que han llegado los bonos de algunas compañías que van a sobrevivir.

¿Y en deuda subordinada?

Tenemos sobre todo deuda subordinada de compañías aseguradoras e híbridos. De Tier1 no tenemos prácticamene nada. Nos gusta más la Tier2, seleccionando mucho los nombres, el nivel de capitalización de los bancos y si va a ser calleada antes de vencimiento también lo miramos con más cuidado porque tiene un interés adicional.

¿Es sostenible el abultado nivel de bonos con rentabilidad negativa?

Depende de la alternativa. Mientras el tipo de depósito se mantenga en el -0,4 por ciento en Europa, cualquier rentabilidad superior a eso es mejor. Si la liquidez te está costando esa cifra y tú consigues algo mejor, como cero o 0,1, te sale a cuenta. Es sostenible en la medida que esos tipos artificiales estén ahí, que no deberían estar, pero están. Puede continuar un tiempo así.

Ángel Alonso

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